Curaduría

“Y con todo esto del confinamiento voluntario en tiempos de la pandemia del covid-19 hemos aprendido varias cosas; entre ellas que hay que apreciar más la vida de las personas y de los seres queridos, que sin nosotros el planeta se percibe más saludable, aprender a coexistir de forma amigable con nuestro propio entorno y que el dinero no es la medida de todas las cosas”

Quizás sea el confinamiento voluntario lo que nos ha hecho ver las carencias de tipo afectivo y psicológico en las personas, quizá una vida destinada solo a la consecución de un patrimonio personal y/o familiar no sea suficiente motivo como para darle sentido a la vida, de pronto sea necesario ser más conscientes de las necesidades de las demás personas y del sentido que tiene vivir en sociedad, pues es la falta de comportamiento gregario simbólico  lo que nos distancia de alcanzar la salud mental tan anhelada por todas las personas, como cuando ocurre en sociedades que construyen una obra de arte monumental o cuando se participa en eventos culturales donde cada quien se puede encontrar identificado en un proyecto social porque colaboró en el, es ese sentimiento el que hace falta en los individuos de hoy que se sienten desconectados y faltos de compromisos frente al otro y finalmente hacia sí mismos.

Tal vez sea prudente reflexionar en que nos necesitamos unos a otros y haya que concientizarnos de como tenemos gravemente afectado al planeta por nuestra enferma forma de vivir, para que acometamos algunas acciones que modifiquen nuestra autodestructiva forma de consumir y mejorar el trato hacia los demás, son uno de los principales retos que tendríamos que asumir como sociedad dada la precariedad en la cual nos encontramos inmersos en tiempos de la pandemia.

Debemos reorientar nuestros rumbos hacia un mundo donde importe más los motivos significantes que las ambiciones personales, volver a otorgar el valor real a lo que es importante y sacarnos de las mentes que el tiempo es oro y que este no es significativo sin salud y mucho menos sin vida, priorizar en todas las estrategias posibles que nos ayuden a construir un mundo de relaciones basadas en el trato culto y amable, sin discriminaciones, es necesario recapacitar en los motivos que le dan sentido a vivir en sociedad, donde todos estemos motivados por el amor y no por una absurda ambición desmedida que en silencio puede ser mucho más mortal que la misma pandemia.

Javier Álvarez Rojas.

Artista y docente Fuba.


Curaduría: Diego Urquijo